El teletrabajo, la comida procesada y el tenerlo todo al alcance de un click, son algunos de los factores que hacen que se practiquen hábitos de vida cada vez más sedentarios perjudiciales para la salud y relacionados en muchas ocasiones con altos niveles de azúcar en el organismo.
En un estudio elaborado por investigadores de la Universidad de Limerick, en Irlanda y publicado en National Library of Medicine (NIH,) se evaluó como interrumpir la posición de estar sentado con periodos cortos de estar de pie y hacer paseos o caminar con una intensidad leve, marca una gran diferencia en comparación con el sedentarismo ininterrumpido.
El momento ideal para salir a caminar y reducir los niveles de azúcar en sangre es justo después de comer, con margen de hasta hora y media una vez terminado el almuerzo, según el estudio realizado por Alan. E. Donnelly and Brian. P. Carson, entre otros investigadores de la Universidad de Limerick.
Uno de los datos más curiosos que revela la investigación es que no es necesario realizar grandes esfuerzos, ni actividades físicas de mucha intensidad. Simplemente, el acto de levantarse de la silla después de comer y dar un paseo a ritmo moderado que dure entre dos y cinco minutos, contribuye significativamente a la reducción de azúcar en sangre. Evitar alcanzar picos altos de azúcar es fundamental para reducir el riesgo de problemas cardiovasculares y diabetes, y mantener así una buena salud cardiovascular.
El estudio no habla de que es suficiente dar un paseo diario, propone que nos levantemos después de cada comida, ya que, dentro de los aspectos a analizar se encontraba el beneficio acumulativo o a largo plazo.
Los investigadores buscaban sobre todo comprobar los beneficios de no pasar mucho rato sentados. Pidieron a los voluntarios que participaron en el estudio que intentaran hacer pequeños paseos intermitentes acumulando aproximadamente unos 28 minutos caminando al día. “Los paseos intermitentes de intensidad ligera durante todo el día consiguieron una reducción de la glucosa, en un promedio del 17% respecto a los sedentarios”, concluye Buffey.





















