El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, ratificó que los conductores que manejen alcoholizados y provoquen accidentes deberán pagar sus propios gastos médicos e internación, en cumplimiento de la Ley 8.477 aprobada en diciembre de 2024.
La medida busca desalentar el consumo de alcohol al volante y evitar que el sistema público de salud cargue con esos costos.
La Ley 8.477 establece que los conductores en estado de ebriedad que ocasionen siniestros viales deben cubrir los gastos de su atención médica, prótesis y tratamientos. “En Salta las reglas son claras el que maneja alcoholizado y provoca un siniestro, paga”.
Dos accidentes en la circunvalación oeste y en un acceso a la ciudad reactivaron el debate, ya que ambos involucraron conductores alcoholizados, se mencionó que una prótesis puede costar hasta $4 millones, lo que refleja la magnitud de los gastos que deberán afrontar los responsables.
-Que cada conductor asuma las consecuencias de sus actos.
-Desalentar la conducción bajo efectos del alcohol al imponer un costo económico directo.
-Protección del sistema de salud públicoe itar que los recursos se destinen a quienes incumplen la ley.
La decisión del gobernador Sáenz endurece las políticas viales en Salta y envía un mensaje contundente: quien maneje alcoholizado y provoque un accidente deberá asumir los costos de su atención médica. La medida busca prevenir siniestros, aunque abre un debate sobre su aplicación práctica y sus consecuencias sociales.





















