Nacido como una terapia rehabilitadora es ideal para mantenerse en forma con poco esfuerzo y grandes resultados.
Cuando tomamos la decisión de querer sumar una actividad física a nuestra rutina para ponernos en forma, muchas veces buscamos algo que requiera de poco esfuerzo y que nos dé grandes resultados, sobre todo si somos de las personas a las que no les gusta encerrarse en un gimnasio o salir a la calle a trotar y transpirar hasta que duelan las piernas o falte la respiración.
La buena noticia es que podemos realizar gyrotonic, una de esas actividades físicas que ayudan, con un esfuerzo relativamente pequeño, a conservar y mejorar la salud. Sus defensores aseguran que aprovecha lo mejor de cuatro deportes bien distintos, ya que, este ejercicio incorpora ciertos fundamentos de la danza, la gimnasia deportiva, el tai-chi y la natación, lo que lo convierte en un deporte integral y completo.
Gyrotonic suena a novedad para muchas personas aunque realmente esta actividad fue inventada a finales de la década de los años 70 del siglo pasado. Juliu Horvath, un húngaro de origen rumano afincado en Nueva York, se vio obligado a pensar cómo podía recuperarse de una terrible lesión en el tendón de Aquiles y una hernia discal que le obligaron a terminar con su prometedora carrera como bailarín en el ‘New York Opera Ballet’ y en el ‘Houston Ballet’.
Su carrera había terminado, pero debía recobrar la salud y aprovechó todos sus conocimientos sobre danza, yoga y natación para diseñar lo que él mismo denominó “yoga para bailarines”, embrión del método gyrotonic. Horvath fue mejorando poco a poco las tablas de ejercicios, a medida que cada vez más personas se iban interesando por esta nueva actividad, que está incluida en el programa de ejercicio físico de muchas celebrities de la música internacional o de Hollywood, entre las que destacan Madonna o Uma Thurman, o del deporte de elite como el golfista Tiger Woods o Shaquille O’Neal.






















