Estafa lamparita: de qué se trata el nuevo fraude virtual

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Un falso aviso de deuda por correo electrónico amenaza con interrumpir el suministro eléctrico. Cuando las víctimas hacen click en un link para pagar, los hackers acceden al homebanking y les vacían las cuentas.

Los fraudes virtuales y ataques de phishing siguen en aumento. Con nuevas estrategias cada vez más ingeniosas, los ciberdelincuentes se cobran miles de víctimas todos los meses. Una de estas novedosas tácticas de engaño se aprovecha de la ola de calor que afecta a nuestro país.

Se trata de unafalsa amenaza de corte del suministro eléctrico ante una supuesta deuda con Edesur-Enel. Los hackers ofrecen la posibilidad de saldar el monto a través de una atractiva quita de intereses. Para efectuar el pago, los usuarios solo deben completar sus datos en un sitio al que se accede con un link malicioso.

En un correo electrónico, los usuarios reciben el aviso de la interrupción del servicio por falta de pago. Como el monto adeudado no es una gran cantidad, y además se ofrece una importante quita, la mayoría decide hacer click en el enlace provisto para abonar. Al hacerlo, los ciberdelincuentes obtienen valiosa información para vaciar las cuentas bancarias de los usuarios de homebanking.

La comunicación enviada por los hackers imita el diseño de la compañía de electricidad y lleva a un sitio clonado, no oficial. Allí, al brindar sus datos personales, los piratas informáticos obtienen lo necesario para ingresar en el homebanking de las víctimas y, por medio de transferencias, robarles todo el dinero.

Conocida con el nombre de “estafa de la lamparita”, este fraude juega con la desesperación de mucha gente. Ante la posibilidad de que le corten el suministro eléctrico y experimentar un apagón en medio de una ola de calor, elige hacer un pago pequeño y rápido. De esa manera, intenta sacarse el problema de encima y evita intentar comunicarse con la empresa -y perder mucho tiempo- por un reclamo de facturación.

“Es fundamental verificar la dirección de correo electrónico del remitente”, afirma Sebastian Divinsky, CEO y Fundador de EducaciónIt. “Los estafadores, a menudo, usan direcciones de email falsas para hacerse pasar por empresas legítimas. Si el correo electrónico parece sospechoso, lo más probable es que sea apócrifo”.

Muchos hackers suele reemplazar letras en los nombres de las direcciones o URL de los sitios web. Una mayúscula (I) es muy similar a una l (L minúscula). A veces también agregan algún otro caracter, o dígito, para tratar de engañar a las personas y simular un nombre de alguna empresa.

Desde Check Point Software Technologies también sugieren leer todo el correo electrónico completo, hasta el final, y buscar inconsistencias y errores de tipeo y/o de ortografía. Las empresas no suelen cometerlos, los delincuentes sí.

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