Con qué piezas cuenta Michael Cheika para armar el rompecabezas de un seleccionado que va por todo.
Armar la lista para un Mundial no es tarea fácil. Es la primera gran misión de cara a una Rugby World Cup. Hay que elegir un equipo que se amalgame, que sea unido dentro y fuera de la cancha, que tenga variantes y en el que haya competencia interna. Que confíen los unos de los otros y que todos tiren para el mismo lado. El futuro dentro de la competencia depende por completo de esta convocatoria.
El australiano Michael Cheika lo sabe a la perfección. Por eso las decisiones tomadas no fueron fáciles para el head coach de Los Pumas y su staff técnico, integrado por Juan Fernández Löbbe, Andrés Bordoy, Felipe Contepomi y el neozelandés David Kidwell. Hubo que elegir entre jugadores con experiencia, sangre joven, potencia, velocidad, destrezas individuales y liderazgo. Algunas costaron más que otras, pero eso es parte de su trabajo. Incluso hubo que cambiar sobre la marcha por lesiones inesperadas. Pero afinaron el lápiz y armaron la lista. Su lista.
Cheika eligió a 18 forwards y 15 backs, dejando afuera algún nombre que causó sorpresa e incluyendo a otros que generaron lo mismo. Cabe recordar que desde este Mundial el plantel se agrandó a 33 jugadores -hasta Japón 2019 era de 31-, por lo que hay dos hombres extra que el nacido en Australia pudo aprovechar.






















