Con la nafta por las nubes, hay una serie de cuestiones a tener en cuenta para no gastar de más.
Con el precio de los combustibles líquidos (nafta y diésel) por las nubes, es bueno saber qué hacer para que el auto no consuma de más y para ahorrar unos pesos.
A grandes rasgos, éstos son los motivos que pueden hacer que tu auto consuma más de lo previsto: la presión de los neumáticos es baja, se maneja de forma agresiva o se tiene el auto lleno de cosas que no se necesitan.
También se consume de más cuando un auto está mal mantenido, dado que hay partes mecánicas que fallan por no visitar el taller de acuerdo a lo que aconseja el manual de usuario del auto.
Consejos clave para consumir menos combustible
- Procurá tener la presión de aire de las ruedas en sus valores normales, porque la pisada del caucho sobre el asfalto es mayor, por ende, hay más contacto que resiste el avance del auto. De hecho, estudios aseguran que las gomas desinfladas aumentan 3% el consumo de combustible.
- Tener el neumático desinflado es de mucha utilidad en la arena para poder manejar de manera segura, pero esa adherencia extra no la necesitamos sobre el asfalto.
- Unas libras menos de presión son suficientes para aumentar el consumo de combustible. Y no pienses que con revisar la presión en una estación de servicio cada mes o dos meses es suficiente, dado que a medida que circulás, puede que haya filtraciones o micro fisuras que habiliten fugas.
- Evitá ir con el auto demasiado cargado: Cuanto más peso lleve el auto, más energía (o sea, combustible) necesitará para moverse. No te decimos que no traslades a gente o niegues una alcanzada o aventón a un amigo, si no que vacíes el baúle de cosas que no necesitás.
- Lo básico que tenés que llevar es el kit de primeros auxilios, cricket para levantar el auto en caso de pinchadura y un matafuegos; y si tenés un hijo, el huevito o silla infantil. Ropa, accesorios o cualquier otro objeto estará de más.
- Una correcta forma de manejar es la clave para ahorrar combustible.
- Al girar la llave para encender el motor, no pises el acelerador. Algunas personas repiten la pisada incluso varias veces para “calentar” más rápido el bloque, sobretodo en invierno. Pero si querés ahorrar, eso no es aconsejable.
- Pasá los cambios siempre antes de las 2.500 rpm, o incluso pasadas las 2.000 rpm. Si tenés un motor gasolero, a partir de las 1.500 rpm está bien.
- Es más, si haces bien las cosas y cumplís con el mantenimiento programado del auto, podés arrancar el motor e iniciar la marcha de manera inmediata, sin esperas a que llegue a la temperatura ideal de trabajo. Si tu motor es turbo, podés esperar apenas 30 segundos y arrancar.
- Usá marchas largas para circular. O sea, si estás en avenida con tránsito fluido y vas a 60 km/h, podés poner la 5ta velocidad y mantener la marcha siempre y cuando el motor lo permita.
- Mantener una velocidad constante. Lo antes dicho, aplica a ruta. Si vas tranquilo y tenés control de velocidad crucero, activalo y conectá la marcha más larga disponible (5ta o 6ta). Si no tenés cruise control, mantené con tu pie el acelerador a una velocidad constante y vas a ahorrar mucho. Relajá las piernas y a disfrutar del viaje y del ahorro.
- La primera marcha solo usala para los primeros metros y no te pases de las 2.000 rpm. Es más, podés colocar primera y a los pocos metros conectá la segunda velocidad para evitar salto de vueltas.





















