La buena alimentación es básica para el rendimiento de los niños.
La alimentación saludable consiste básicamente en que un niño disponga de todos los nutrientes macro que requiere para que su organismo funcione a la velocidad y con la intensidad que tiene que funcionar todo el tiempo: hidratos de carbono, proteínas o grasas y calorías. Pero también los nutrientes micro, que son las vitaminas y minerales.
“Muchas veces el preconcepto se lo adjudicamos nosotros, ‘esto es sano o esto es rico, esto es una golosina o esto es una sorpresa’, pero habría que darles a ellos la posibilidad de elegir”, indicó el licenciado en Nutrición Antropometría Isak, Facundo Crescenzo (M.N. 6.796).
El especialista consideró que toda enseñanza comienza en la casa, mientras que la escuela debe acompañar y dijo: “Si uno puede buscar un colegio que acompañe con los ideales de uno, debería estar incluida la alimentación. Uno en casa, brinda la mejor comida que puede para que no le falte nada y el colegio va a acompañar en lo que pueda”.
“Muchas veces, los que se ocupan de la alimentación de los niñosson los mismos padres. Otras, dependiendo de la edad de los chicos, son ellos los que disponen de dinero para comprar su comida. Además, depende del sistema de alimentación de la escuela, si es tercerizada o si el colegio tiene su propia comida”, explicó.
Qué tiene que tener una vianda para ser saludable
El licenciado además detalló que lo que se debe buscar es que la comida de los pequeños tenga de todo y especificó que se trata de:
- proteínas de origen vegetal o animal.
- carbohidratos en base a cereales, granos, legumbres, papa, batata y hasta incluso pan.
- fruta y verdura para asegurar los micronutrientes.
El médico indicó que cuando nosotros armamos la vianda, es muy fácil contemplar que estén los alimentos necesarios y cocinarlos de una forma correctaporque, si freímos las cosas las vamos a llenar de grasa no saludable: cuando la grasa se cocina, se hidrogena y pierde su utilidad para el organismo.
“Las escuelas generalmente comparten sus menús y ahí recae en nosotros decidir si ese menú se aplica a lo que nosotros queremos inculcar en nuestra familia como alimentación o no. Es una decisión personal”, explicó Crescenzo.





















