Las personas que padecen sobrepeso o algún tipo de insuficiencia renal, hepática o coronaria tienen más posibilidades de que se les hinchen las piernas y los pies.
La retención de líquidos, o edema, es como su nombre indica, un problema que causa la acumulación de líquido en los tejidos, tal y como dice la Sociedad Argentina de Nefrología. Es una enfermedad que puede ser causada por problemas como insuficiencia cardíaca, insuficiencia renal, varices o insuficiencia hepática.
Cómo identificar que estamos reteniendo líquidos
Para detectar la retención de líquidos, hay que presionar una parte del cuerpo con el dedo y ver si deja una marca blanquecina en la piel. Esta huella es denominada fóvea y es un claro indicador de la retención de líquidos. También se puede detectar al quitarse medias, zapatos o pantalones ajustados y ver que dejaron una marca destacable. Para aquellas personas que han llegado a un extremo muy alto en la acumulación de líquidos, esta prueba de dejar una marca se suele hacer en la parte baja de la espalda. Sobre todo, se practica en aquellos pacientes que están mucho tiempo acostados debido a alguna enfermedad de base.
Consejos para evitar la retención de líquidos
Existen trucos para prevenir la retención de líquidos y todos pasan por llevar una buena alimentación y un ritmo de vida saludable. Lo primero es tomar una cantidad conveniente de agua, unos 2 litros diarios u ocho vasos, que se deberán ajustar al peso de cada persona (unos 30 ml por cada kilogramo y día).
También es necesaria una correcta ingesta de proteínas provenientes de alimentos como la carne, el pescado, los huevos o la leche. Estas evitan que los líquidos escapen del aparato circulatorio y produzcan los edemas.
Uno de los consejos más importantes es el de disminuir el consumo de sal. Ya no solo la sal que nosotros mismos ponemos a los alimentos, sino la que estos traen de base.
Evitar una vida sedentaria es clave puesto que la actividad y el ejercicio favorecen el correcto retorno de la sangre desde las piernas. También es recomendable evitar prendas de vestir que sean excesivamente apretadas, con el fin de evitar esa acumulación de líquidos.





















