La escudería Alpine anunció este 6 de mayo de 2025 la renuncia inmediata de Oliver Oakes como jefe de equipo, un movimiento sorpresivo que agita el panorama de la Fórmula 1.
Oakes, quien defendía mantener al piloto Jack Doohan pese a sus malos resultados, chocó con la visión de Flavio Briatore (asesor ejecutivo), partidario de reemplazarlo por Franco Colapinto. Esta tensión habría acelerado su dimisión.
Alpine ocupa el noveno puesto en 2025, con solo 7 puntos (6 de Gasly en Bahréin y 1 en Miami). Doohan, en su temporada de debut, no ha sumado puntos y acumula errores, como su choque en la primera vuelta del GP de Miami.
Oakes llegó en julio de 2024 y logró sexto lugar en el campeonato de constructores ese año, pero la crisis actual hizo insostenible su continuidad.
Briatore, exdirector de Benetton y Renault (con títulos en 1994-1995 y 2005-2006), ahora combinará su puesto como asesor ejecutivo con las funciones de jefe de equipo.Su regreso a la F1 en 2024 generó debate por su pasado en el “Crashgate” de 2008, aunque su prohibición fue levantada.
Se espera que Colapinto, piloto argentino y reserva de Alpine, ocupe el asiento de Doohan a partir del GP de Emilia-Romaña (Imola, 16-18 de mayo).El asesor ha elogiado públicamente a Colapinto, calificándolo como uno de los “mejores talentos jóvenes.
Alpine no ofrecerá más declaraciones, según su comunicado.Con Briatore al mando, se anticipa una etapa más agresiva, aunque persisten dudas sobre su capacidad para revertir la crisis técnica y deportiva.
La renuncia de Oakes refleja una lucha interna por la dirección del equipo y la presión por resultados inmediatos. El ascenso de Colapinto podría marcar un nuevo rumbo, pero Alpine enfrenta desafíos estructurales que van más allá de un cambio de pilotos.






















