Se trata del gigante francés Lactalis, que primero se desprendió de su planta en Santa Fe y ahora de sus oficinas en Buenos Aires.
El gigante lácteo francés Lactalis, considerada una de las empresas más grandes del mundo en su rubro, vendió su fábrica santafesina y sus oficinas en Buenos Aires, por lo cual dejará de operar en la Argentina. El comprador sería “un grupo rosarino”, cuyo nombre se desconoce pero que hasta el momento de la adquisición no estaría vinculado al sector de los lácteos. La suma no fue revelada.
A nivel global, Lactalis es propietaria de marcas como Parmalat y Président, entre otras, y su desembarco en Argentina se había producido en 2015 luego de haber comprado una firma en México que tenía activos en América del Sur.
La compañía era dueña de la fábrica de quesos La Mucca, en el pueblo santafesino de Díaz, donde daba empleo a 85 personas. Pero los márgenes del negocio se contrajeron, y Lactalis primero se desprendió de esa planta y ahora de las oficinas que tenía en Buenos Aires.






















