Desde el 5 de abril se aplicará un gravamen global del 10% sobre todos los bienes que ingresen a Estados Unidos. Y otro adicional para los productos de la Unión Europea. Hay una fuerte incertidumbre sobre el impacto de sus medidas en los mercados financieros y el comercio.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció su plan para subir los aranceles a la importación y aseguró que reducirá los impuestos, en una medida que podría generar un fuerte impacto en los mercados y en la economía global. “Es el Día de la Liberación”, expresó en su discurso desde la Casa Blanca.
Desde el 5 de abril, se aplicará un arancel global del 10% sobre todos los bienes que ingresen a Estados Unidos. A su vez, se sumará un gravamen adicional para aquellos países que tienen impuestos más elevados sobre los productos estadounidenses, como la Unión Europea. Esto tendrá efecto sobre productos alimenticios, químicos, plásticos, textiles, acero y aluminio, entre otros.
“Lo esperamos por mucho tiempo. El 2 de abril será recordado como el día en que la industria norteamericana volvió a nacer. Nuestra declaración de independencia económica. Durante muchos años a los trabajadores se los obligó a sentarse al margen; ahora es nuestro tiempo de prosperar. Vamos a reducir los impuestos y pagar nuestra deuda. Vamos a estar capacitados para hacer a América grande de nuevo”, arengó el mandatario republicano.
En ese sentido, sostuvo: “Es muy doloroso ver lo que estuvieron haciendo con nosotros durante estos años. Pero esto se terminó. Los inversores y fábricas van a volver a estar en nuestro país. Más trabajo en nuestro país va a significar que llegará la era dorada de los Estados Unidos de nuevo”.
“Pretendían que no tuviéramos barreras mientras que nos imponían muchísimos impuestos en otros países. Yo responsabilizo a expresidentes y exlíderes. Ellos dejaron que esto pasara a un punto del que nunca debió pasar”, cuestionó.
Para ejemplificar, Trump mostró una pizarra donde detalló el entrecruzamiento de aranceles. De ese modo expuso que Estados Unidos le cobraba impuestos a otros países de 2,4% en motos, mientras que algunos llegaban a cobrar hasta el 75%, como Vietnam.
Y continuó: “Hemos cobrado 2,5% a los automotores extranjeros y tienen impuestos al valor agregado por el 20%. Corea del Sur y Japón imponen muchas restricciones a nuestro comercio. Casi ninguna de nuestras compañías está autorizada a entrar en otro país. En muchos casos, el amigo es peor que el enemigo en términos comerciales. Estos horrendos desbalances han impactado en nuestra base industrial y pusieron en riesgo incluso nuestra seguridad nacional. Por eso, se impondrá un arancel del 25% para cualquier auto extranjero desde medianoche”.






















