Pactó la compra de una moto y fue asesinado de tres balazos por los supuestos vendedores.
SANTA FE.- Bajo una modalidad delictiva que se repite en la provincia, un joven de 28 años, que había viajado desde la zona sur hacia la capital provincial para comprar una moto, fue asesinado de tres balazos en la nuca por los supuestos vendedores, quienes lo ejecutaron cuando intentaba escapar de la emboscada mortal en su camioneta.
El crimen ocurrió el sábado en el barrio Roma, límite con el cordón oeste de la ciudad. Según relató un compañero de la víctima, cuya identidad no transcendió, ambos llegaron a la ciudad de Santa Fe desde la localidad de Sancti Spiritu, situada a 369 kilómetros al sur de la capital.
La operación de compra-venta de una moto Honda Tornado 250 cc se había pactado por medio de redes sociales. Según el amigo de la víctima, la operación debía realizarse por 1.200.000 pesos. El sobreviviente del ataque a balazos dijo que cuando arribaron a la dirección donde debían hacer la operación fueron recibidos por tres hombres, quienes preguntaron si traían el dinero. Cuando la víctima y su acompañante, antes de entregar el dinero, pidieron ver a moto, los supuestos vendedores mostraron sus verdaderas intenciones y exhibieron armas de fuego.
Los compradores se subieron a la camioneta en la que había llegado y quisieron escapar, pero a unos 40 metros, tres balazos impactaron en la nuca del conductor. La camioneta, sin control, chocó contra un árbol, continuó su marcha y finalmente se incrustó contra el frente de una vivienda, cerca del dormitorio donde descansaba un niño de 11 años.
El acompañante comenzó a pedir ayuda y minutos después arribó al lugar la policía y una unidad de Bomberos quienes confirmaron la muerte del conductor de la camioneta. “El venía a comprar una moto. Se había contactado por WhatsApp para comprarla. Pero cuando arribamos al lugar se aparecieron tres personas con armas, nos apuntaron y nos atacaron. Él recibió tres disparos en la nuca. Nunca me pasó esto en mi vida”, dijo acongojado el amigo de la víctima.





















