Salta mantiene una cobertura contra el sarampión superior a la media nacional, pero aún insuficiente para impedir la circulación del virus.
La provincia continúa en vigilancia epidemiológica y pide reforzar la inmunización en niños pequeños y escolares.
La funcionaria explicó que, aunque América había logrado controlar la enfermedad, la baja en las tasas de vacunación permitió rebrotes en países vecinos y disparó nuevamente las alertas sanitarias. “El sarampión no es leve. Puede generar complicaciones pulmonares, neurológicas y encefalitis muchos años después”, sostuvo.
Para evitar nuevas reintroducciones, Jure subrayó la necesidad de fortalecer el llamado “escudo comunitario”, que solo se consigue cuando una gran mayoría de la población está vacunada. Este nivel de protección resguarda también a quienes no pueden inmunizarse.
Las dos etapas más críticas, recordó, son el primer año de vida y el ingreso escolar. Sin embargo, persisten resistencias: “Hay familias que no autorizan la vacunación en las escuelas y tampoco completan las dosis en los centros de salud. Debemos insistir y trabajar juntos”.
Jure recordó un caso ocurrido el año pasado en la provincia: un niño no vacunado contrajo sarampión y sufrió múltiples complicaciones. “Lo que pasó demuestra que la enfermedad vuelve cuando aflojamos con la vacunación”.






















