Alberto Fernández aseguró que trabajará junto al flamante ministro para mantener unido al Frente de Todos. El Presidente suma un soldado propio en un momento clave de la discusión electoral del peronismo.
Agustín Rossi cruzó la Avenida Rivadavia en un camino que ya no tiene retorno. Dejó su despacho en la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) para ocupar uno en el primer piso de la Casa Rosada, justo enfrente de su antiguo trabajo. Desde este miércoles tomó el control de la Jefatura de Gabinete, en reemplazo de Juan Manzur, quien hoy reasume al frente de la gobernación de Tucumán.
El nuevo jefe de los ministros juró con voz firme y la sonrisa tatuada en la cara. El “sí, juro” desató un cantito de cancha que provino de las últimas filas de sillas ubicadas en el Museo del Bicentenario. Allí se ubicaban varios dirigentes santafesinos de la Corriente Nacional de la Militancia, espacio político que en Santa Fe tiene como principal referente a Rossi. “Olé, olé, olé, Chivo, Chivo”, alentaron.
“Agustín valora la unidad de nuestro espacio y va a trabajar junto a mi para preservar esa unidad”, fue el mensaje de Alberto Fernández, que resaltó su amistad con Rossi desde el inicio del milenio y que aseguró que el santafesino “nunca se fue del Gabinete” porque “siempre estuvo cerca”.
La idea para el inicio de la gestión es mantener un esquema de trabajo con encuentros individuales con los ministros. En principio, no habría una convocatoria a una reunión de Gabinete, sino que encararía el trabajo de una forma más personalizada. El ex legislador llega para tener un rol político clave en la gestión y en la discusión política del Frente de Todos.





















