El Gobierno anunció que las personas detenidas o condenadas penalmente ya no podrán ser beneficiarias de planes sociales ni tendrán permitido el uso de teléfonos celulares durante su estadía en las cárceles.
Esta decisión fue comunicada oficialmente este 12 de mayo de 2025 por el vocero presidencial Manuel Adorni, en el marco del programa “Ocio Cero”, impulsado por los ministerios de Capital Humano y Justicia.
Los presos no podrán tener celulares en las celdas. Esta restricción busca evitar que los internos utilicen estos dispositivos para coordinar delitos desde el interior de las cárceles y responde a reclamos de mayor seguridad. La prohibición se extiende a otros dispositivos tecnológicos, como tablets y relojes inteligentes, y está acompañada por la instalación de inhibidores de señal en los establecimientos penitenciarios.
Las personas detenidas o condenadas penalmente dejarán de recibir planes sociales. El Gobierno argumenta que el pago de estos beneficios a internos funcionaba como una forma de asistencialismo que desincentivaba el trabajo y la reinserción social. Ahora, solo quienes realicen actividades productivas dentro de la cárcel podrán recibir una remuneración, que estará ligada al trabajo realizado y no a la mera condición de estar privado de libertad.
El programa “Ocio Cero” establece que los presos deben trabajar durante el cumplimiento de su condena. Según la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, el sistema anterior “premiaba la inactividad con recursos del Estado”. La nueva política estipula que solo el 5% de los internos podrá ser asignado a tareas generales (limpieza y mantenimiento), mientras que el resto deberá cumplir con tareas básicas de convivencia sin recibir pago alguno.
El objetivo es que los internos trabajen para mantener las instalaciones penitenciarias y que solo cobren por actividades productivas efectivamente realizadas.El uso de celulares en cárceles argentinas ya estaba considerado una falta grave según la normativa vigente, y la posibilidad de tenerlos se había habilitado de manera excepcional durante la pandemia de COVID-19, cuando se suspendieron las visitas presenciales. Con el restablecimiento de las visitas, se ratificó la prohibición de celulares y se estableció un plazo para retirar los equipos de los penales.






















