Los privados están cada vez más convencidos de que no habrá levantamiento total de las restricciones antes de las elecciones de medio término.
La mayoría de los economistas y consultoras privadas ya dejaron de pronosticar la salida del cepo al dólar para el corto plazo. La retórica del Gobierno con respecto a queno hay apuro para levantar las restricciones sumada a algunas cuestiones concretas, como la convergencia de la inflación con la devaluación del tipo de cambio oficial, van alejando la idea de un levantamiento de los controles.
Los argumentos de la “paz cambiaria” de los últimos meses, con la brecha en mínimos y el Banco Central sumando reservas, van más allá del ingreso de dólares por el blanqueo y se justifican en varias restricciones.
Las tres medidas más influyentes en ese aspecto son la oferta de los exportadores en el dólar financiero, donde liquidan el 20% de sus ingresos en moneda extranjera (lo que se conoce como dólar blend); las restricciones cruzadas que ponen trabas para operar simultáneamente en el mercado cambiario oficial y el financiero; y las intervenciones del Banco Central en el dólar MEP y contado con liquidación.
Para Jorge Vasconcelos, vicepresidente e Investigador Jefe de IERAL de la Fundación Mediterránea, la idea de atravesar todo 2025 con el cepo tal como está hoy conlleva algunos riesgos. “La tasa de interés podría comenzar reflejar las expectativas de cambios significativos pos elecciones, en un contexto en el que habrá fuertes vencimientos de deuda pública doméstica, en torno a 7% del PIB a lo largo de 2025, considerando sólo los títulos en manos privadas”, señaló, y dijo que el aumento de las tasas de los bonos argentinos se podría dar en plena campaña electoral.






















