Una organización criminal, según sospechan las autoridades, logró contrabandear 30 toneladas de aceite de soja hacia Bolivia utilizando mangueras y camiones cisterna desde la localidad salteña de Salvador Mazza.
A través de esta maniobra, los delincuentes habrían obtenido ganancias estimadas en US$ 2.400.000. En las últimas horas, cuatro integrantes de la banda fueron detenidos. Durante el operativo, el presunto líder del grupo se resistió a los tiros y dejó gravemente herido a un gendarme.
Fuentes judiciales y de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Tras un pedido del Ministerio Público Fiscal, el juez federal de Garantías de Orán, Gustavo Montoya, dictó la prisión preventiva para los cuatro sospechosos.
La maniobra se realizaba principalmente en la localidad de Salvador Mazza, provincia de Salta, donde los contrabandistas trasladaban el aceite desde Santa Fe en camiones cisterna hasta un inmueble denominado “Don Ramón”. Allí, el producto se reenvasaba en vehículos de menor porte y se llevaba hasta un punto fronterizo conocido como “El Chorro”. Desde ese lugar, tendían mangueras de gran longitud que cruzaban la frontera hacia la ciudad boliviana de Pocitos, donde otros camiones esperaban para recibir la mercadería.
Durante el operativo, realizado el viernes pasado, dos de los implicados fueron sorprendidos in fraganti: uno conducía un camión cargado con más de 30.000 litros de aceite, mientras el otro coordinaba el traspaso. Un tercer sospechoso fue detenido en su domicilio. El momento más crítico ocurrió cuando el presunto jefe de la banda, identificado como F.S.G., se resistió al arresto disparando con una pistola 9 mm e hiriendo a un comandante de Gendarmería Nacional, aunque finalmente fue reducido y detenido.
La investigación, liderada por el fiscal general Eduardo Villalba y la fiscal adjunta Mariana Gamba Cremaschi, determinó que la banda habría generado ganancias ilegales superiores a los 2,4 millones de dólares, evadiendo más de 720.000 dólares en derechos de exportación y ocasionando un daño económico aún no cuantificado por la falta de ingreso de divisas al mercado formal argentino.
El juez federal de Garantías de Orán, Gustavo Montoya, dictó prisión preventiva para los cuatro imputados, mientras continúan las investigaciones para desarticular completamente la red criminal.






















