La Albirroja eliminó a Alemania por penales tras igualar 1-1 en 120 minutos y se metió en los octavos de final del Mundial.
Paraguay escribió una de las páginas más importantes de su historia futbolística. La Albirroja dejó en el camino a Alemania tras imponerse 4-3 en la definición por penales, luego del empate 1-1 en los 120 minutos, y selló su clasificación a los octavos de final del Mundial.
Tras la hazaña, el entrenador Gustavo Alfaro habló en la zona mixta y, fiel a su estilo, resumió el espíritu de su equipo con una frase que rápidamente se convirtió en el emblema de la noche: “Sin sufrir no lo podíamos conseguir”.
El técnico argentino, que llevó a Paraguay a protagonizar uno de los grandes golpes del certamen, sostuvo que el sacrificio fue la clave para alcanzar un objetivo que parecía reservado para pocos.




















