El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió de que la “tragedia climática” que inundó vastas zonas del sur del país “aún no ha acabado”, en medio de nuevas alertas de lluvias “de gran peligro”.
El último informe oficial de Defensa Civil reveló al menos 90 muertos, 132 desaparecidos, cerca de 1,4 millones de personas afectadas y cuantiosos daños materiales.
“Es una tragedia climática cuya dimensión nadie imaginaba y no acabó. El agua está bajando a otros lugares y va a llegar a otros municipios, y eso es muy grave”, advirtió el mandatario en una entrevista en la red pública EBC.






















