Con la caída de la actividad producto de la baja del poder adquisitivo y la fuerte salida de argentinos al exterior, el sector del turismo perdió casi 8.000 empleos.
El sector turístico no logra recuperarse. Tras años de caída por la apreciación cambiaria, que impulsó una fuerte salida de argentinos al exterior y encareció los destinos locales, la actividad suma ahora otro foco de preocupación: en septiembre, último dato oficial, la llegada de turistas extranjeros tuvo su peor baja interanual en seis meses. A esto se suma la pérdida de poder adquisitivo, que sigue afectando el movimiento interno y limita cualquier tipo de rebote.





















