El Sumo Pontífice, que falleció a sus 88 años, nunca ocultó su amor por el fútbol y le dedicó un espacio propio.
El llamado “museo del fútbol” del papa Francisco en el Vaticano es un espacio dedicado a su pasión por este deporte, ubicado en una vitrina dentro de las instalaciones vaticanas, aunque no se trata de un museo independiente, reúne objetos emblemáticos relacionados con su historia futbolística y regalos recibidos durante su papado.
Se lo conocia como fanático de San Lorenzo de Almagro como el socio n° 88235 del club, el espacio incluye tres camisetas del Ciclón, destacando una con su nombre en la espalda que conmemora el título argentino de 2013. También exhibe los guantes del arquero Sebastián Torrico y una réplica de la Copa Libertadores 2014, obtenida por el equipo bajo la dirección de Edgardo Bauza.
Selección Argentina
– Camiseta del Mundial 2014 con las firmas del plantel que llegó a la final.
– Camiseta de Messi de la Copa América 2011, autografiada por todo el equipo.
– Pelota firmada por Mario Kempes, símbolo del primer título mundial argentino en 1978.
La colección incluye una camiseta de Pelé, a quien Francisco consideraba “el gran señor del fútbol”, y una camiseta de Italia del amistoso contra Argentina en 2013, junto a una foto del Papa con ambos equipos. La vitrina también alberga la “Esquina futbolera”, un rincón con una réplica de la Copa Libertadores y otros objetos simbólicos
Su visión futbolera como herramienta de unidad social, expresada en frases como “Con una pelota de trapo se hacen milagros”. Durante encuentros con jugadores, enfatizó valores como lealtad y solidaridad, marcando su estilo pastoral vinculado al deporte.






















