El oficialismo proyecta más de 40 votos. Las cajas sindicales volverían a tener contribuciones automáticas y habría un cambio clave en la Justicia porteña.
De despacho en despacho: así fue la jornada de los principales negociadores libertarios a lo largo de la sesión en el Senado, que consolidaron su estrategia para alcanzar consensos en privado luego de un debate público que finalizó en diciembre del 2025. El oficialismo está dispuesto a modificar la redacción de la reforma laboral para garantizar el respaldo de sus aliados, aunque confía en una mayoría consolidada. La movilización en las afueras del Congreso y un cambio que favorece a las cajas sindicales terminaron de constituir la escena del debate, que incluyó el duelo por la muerte de la exlegisladora Sandra Mendoza.
El Gobierno ya había anunciado reformas con respecto al dictamen original: la preservación de las escalas del impuesto a las Ganancias (“sin eso sólo teníamos nuestros votos, ni uno más”, dijeron desde La Libertad Avanza) y un nuevo esquema de remuneraciones a los trabajadores en caso de enfermedad o accidente (un 50% o un 75% de su sueldo por tres o seis meses, según el motivo del padecimiento y si el empleado cuenta con personas a cargo). A ello se incorporará la posibilidad de convocar a una Junta Médica cuando la certificación del trabajador discrepe de la del empleador.






















