A través del Boletín Oficial, el Gobierno instrumentó la revolucionaria desregulación en la exportación-importación de alimentos.
Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado de la Nación, anunció este lunes 20 de enero que todos los alimentos en Argentina deberán satisfacer las exigencias del Código Alimentario Argentino. A su vez, aseguró a través de las redes sociales, que el Gobierno extirpo las regulaciones en materia de exportación-importación de alimentos.
“Todos los alimentos, condimentos, bebidas o sus materias primas y los aditivos alimentarios que se elaboren, fraccionen, conserven, transporten, expendan o expongan deben satisfacer las exigencias del Código Alimentario Argentino”, detalla el Decreto 35/2025 publicado hoy en el Boletín Oficial.
A su vez, remarcan que los requerimientos del Código Alimentario Argentino también son de aplicación a los productos importados.
El escrito señala que el Ejecutivo “se ha comprometido a minimizar a su máxima expresión los trámites burocráticos y la incidencia gubernamental en el sector privado con el objeto de incentivar el comercio, la industria e impulsar el desarrollo económico del país”.
Por este motivo, desde este lunes los exportadores de productos podrán requerir a la Autoridad Sanitaria Nacional competente los certificados correspondientes en los casos que el país de destino así lo requiera.
“La Autoridad Sanitaria Nacional deberá expedir las certificaciones que requiera el exportador a los fines de ser presentadas ante las autoridades pertinentes del país de destino, sin requerir mayores exigencias, en la medida en que acredite el cumplimiento de los requisitos establecidos a ese efecto”, detalló el sitio oficial del Gobierno.
Sturzenegger aclaró a través de su perfil en X que para los importadores “se establece que alimentos con certificación en países de alta vigilancia podrán entrar sin restricciones al país y serán automáticamente incorporados al Código Alimentario Argentino”.
De ese modo, “se eliminan las obligaciones de registrar y autorizar: muestras, productos, establecimientos, depósitos, utensilios y envases”, gestiones que suponían “32 hojas de trámites”.























