La medida en estudio permitiría que los argentinos puedan utilizar dólares guardados fuera del sistema formal, sin penalidades y para consumos específicos, siempre que declaren el origen lícito de los fondos. Buscan atraer divisas y acelerar la “remonetización” de la economía.
La medida, aún en desarrollo, podría ser anunciada oficialmente este jueves, según confirmaron fuentes oficiales a Infobae.
El objetivo principal es incentivar el ingreso de divisas para avanzar con la “remonetización” de la economía, lo que permitiría fortalecer el peso, consolidar la desinflación y reactivar la actividad económica.
La propuesta contempla permitir el uso de estos dólares para consumos específicos, sin penalidades ni investigaciones posteriores, siempre que los fondos no provengan de actividades ilegales. Aunque todavía no hay definiciones oficiales sobre montos, se menciona un posible tope de USD 100.000 por persona, en un contexto donde se estima que hay USD 200.000 millones fuera del circuito formal.
En el diseño de esta normativa participan diversas áreas del Ministerio de Economía, Banco Central, la Agencia Federal de Ingresos Públicos (ARCA) y la Unidad de Información Financiera (UIF). La comunicación oficial estaría a cargo del vocero presidencial, Manuel Adorni, quien también es candidato a legislador por La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires.
Desde los despachos oficiales aseguran que la medida respetará los estándares internacionales del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) para prevenir el lavado de activos y la financiación del terrorismo. “Se están diciendo muchas pavadas. Todo seguirá los estándares del GAFI”, indicaron fuentes cercanas al equipo económico.
El anuncio sería parte de un plan más amplio para reintroducir dólares a la economía. A los ingresos de USD 12.000 millones del FMI, USD 1.500 millones del Banco Mundial, y un posible Repo por hasta USD 2.000 millones, se sumaría ahora esta vía para captar fondos no declarados.
El director del Banco Central y asesor económico, Federico Furiase, explicó en una entrevista que la medida apunta a que “sea más fácil para la gente volcar los dólares del colchón a la economía” y así “darle nafta” a la actividad. Según dijo, un mayor dinamismo generaría más recaudación y permitiría al Gobierno avanzar con la baja de impuestos.






















