Los legisladores que responden a los gobernadores cercanos a la Casa Rosada pegaron el faltazo y desbarataron la sesión convocada por la oposición.
Martín Menem dio por fracasada la sesión convocada por la oposición para avanzar con la prórroga a la Emergencia en Discapacidad, las iniciativas que buscan darle una respuesta a las familias endeudadas y para rechazar el DNU 70/23. Pese a la fuerte presión en las inmediaciones del Congreso, donde se celebra la 5° Marcha Federal Universitaria, los gobernadores cercanos a la Casa Rosada jugaron para el Gobierno y desactivaron la jornada.
El tablero marcó 121 presentes, 8 por debajo del quórum reglamentario que necesitaba la oposición para poner en marcha la sesión. Si bien es cierto que los impulsores de la jornada daban por descontado que no reunirían el número, decidieron mantener en pie la convocatoria.
Los legisladores de Unión por la Patria, el FIT, (un sector de) Provincias Unidas, Encuentro Federal y la Coalición Cívica, además de Marcela Pagano y Natalia de la Sota, todos ellos impulsores de la sesión, optaron por aplicar el principio de “revelación” y poner en evidencia a quienes se ausentaron de la sesión que preocupaba al gobierno de La Libertad Avanza.
No solo se ausentaron los principales aliados al oficialismo, que son los bloques del PRO, la UCR que conduce Pamela Verasay, Producción y Trabajo y el MID. También pegaron el faltazo los tucumanos que responden al tucumano Osvaldo Jaldo, que integran la bancada Independencia. Así como también la radical de Adelante Buenos Aires, Karina Banfi y y la neuquina que responde a Rolando Figueroa, Karina Maureira.





















