Además de la canasta escolar, los padres deberán afrontar el gasto del Certificado Médico Escolar que exigen las instituciones escolares al inicio de clases.
Los alumnos de colegios privados y con cobertura médica son los que la tendrán más cara: pueden llegar a gastar más de $30 mil por alumno. Mientras que los que van a los establecimientos educativos públicos tienen la posibilidad de obtener el certificado gratuito, aunque con largas horas de espera.
En los diferentes establecimientos, tanto públicos como privados, piden certificar el estado de salud del alumno ni bien arrancan las clases, con el objetivo de ver si están aptos para tener educación física. El tema es que la ficha médica, en muchos casos, tiene varios casilleros, que deben ser firmados y certificados por un pediatra, un oftalmólogo y un odontólogo. Mientras que quienes comienzan primer grado necesitan además el diagnóstico de un fonoaudiólogo.
La presidenta del Círculo Médico, Cristina Sánchez Wilde, advirtió que en esta época los consultorios están atestados. “Se desató un caos porque un pediatra tiene 70 pacientes para los certificados”, contextualizó. A la par, la médica señaló que se subestima la importancia del chequeo: “Todos te dicen : es una firmita, pero se está avalando un estado de salud, y si hubiera algún problema como desmayo en educación física, el médico corre riesgos legales y eso tiene un valor”. Desde un consultorio odontológico infantil también advirtieron que los pacientes “se quejan porque dicen que es una firma”. Aunque advirtieron que, si tienen varios hijos le hacen un “descuento”.
El costo de la consulta fijada por el Colegio de Médicos es de $17 mil. Aunque la mayoría de los médicos advierten que “saben que no pueden cobrar eso”, en referencia a lo que pagan las obras sociales por la consulta y a la capacidad económica del paciente. “El 90% está muy por debajo de eso”, marcó Sánchez Wilde.





















