Se trata de una nueva tendencia que tuvo su momento cumbre durante la época de aislamiento.
La época de asilamiento por la pandemia de coronavirus obligó a compañías de todo mundo a inclinarse por el trabajo en casa y aumentaron los encuentros sexuales durante las horas laborales entre las parejas que conviven o comparten espacios laborales. Según estudios recientes, tener relaciones sexuales durante las horas de trabajo en modalidad home office mejoraría la productividad.
En tanto, surgió un nuevo término para definir el hecho de postergar el trabajo para masturbarse o tener relaciones y se trata de la procasturbación, parafraseando la noción de procastinar, es decir, retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes.
Un estudio realizado por la Academia Internacional de Sexología Médica analizó esta situación en muchos países y vio que las parejas que convivían juntas durante el confinamiento y que tenían buena relación aumentaron la frecuencia y la satisfacción sexual, señaló la española Francisca Morelo.
La presidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología dijo que esta tendencia fue posible gracias al aislamiento por el COVID-19 y que una de las carencias que detectaban las parejas antes de la pandemia y del confinamiento era que no tenían tiempo para tener espacio juntos de intimidad.






















