Un grupo de hinchas festejó desplegando pancartas de Lionel Messi.
El recorrido de Cristiano Ronaldo en Arabia Saudita es bastante irregular. Si bien el portugués suma ocho goles y dos asistencias en siete partidos disputados, este fin de semana su equipo, el Al Nassr, cayó 1-0 ante el Al Ittihad. No solo perdió los tres puntos sino también la punta del campeonato de la Liga Profesional saudí.
El pitazo final desató la furia de Cristiano Ronaldo, que se sacó la cinta de capitán del brazo y se retiró de la cancha evidentemente contrariado. Al traspasar la línea de cal, pateó con violencia una montaña de botellas de agua.
Queda claro que, juegue en las mejores ligas del planeta o en otras de menor categoría, el luso tiene tan solo una cosa en la cabeza: ganar.





















