Uno de los factores clave que incide en precio de los vehículos que llegan desde países fuera de la región es el arancel de importación. Un eventual pacto igualaría las condiciones con Brasil y México.
Una semana queda para la asunción de Donald Trump como 47mo presidente de Estados Unidos, ceremonia que se realizará el próximo 20 de enero y a la cual asistirá el primer mandatario argentino, Javier Milei, como invitado especial.
Desde el día 21 comenzará una nueva relación entre ambos países, dentro de la cual podría surgir una novedad de singular significado para la industria automotriz argentina. La aspiración del Presidente argentino de lograr un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos abre la puerta a un flujo mucho mayor de autos importados que el actual.
A pesar de la apertura irrestricta de importaciones de autos que el actual gobierno aplicó apenas unas horas después de asumir, un año atrás, los autos provenientes de Estados Unidos no son importantes en volumen. En gran medida esto se debe a que la mayoría son vehículos muy costosos, tanto sean SUV como pick-up full size o deportivos de alto rendimiento. Se trata de vehículos de nicho.
También hay algunos modelos medianos que se fabrican en EEUU y que empezaron a ingresar a Argentina con más fuerza desde 2024 luego de haber estado casi ausentes en los últimos años. Sin embargo, el problema que tienen para ser competitivos, es el de pagar el arancel de importación del 35% por provenir de extra zona, al que si se le suma el 3% de tasa de estadística, tienen una suba de 38% en el precio con el que se los embarca rumbo a Argentina.
Un acuerdo de libre comercio entre Argentina y Estados Unidos, si fueran tal como el que está vigente con Brasil, México y Colombia, permitiría que los autos provenientes de Norteamérica paguen arancel 0% de importación, lo que implicaría bajar un 35% el costo de venta en el mercado local.






















