Durante la madrugada del 1 de mayo, una mujer fue forzada a acompañar a su expareja hasta su domicilio, donde permaneció privada de su libertad por varias horas, sufrió agresiones físicas y fue amenazada con un cuchillo. El violento episodio concluyó cuando logró escapar y alertar a la policía.
El fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Alejandro Escalante, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de juicio abreviado ante el Juzgado de Garantías de ese distrito, en la que se dictó condena para un hombre, a dos años de prisión de cumplimiento efectivo, por los delitos de lesiones leves, privación ilegítima de la libertad agravada y lesiones leves doblemente agravadas por la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, todos en concurso real.
La jueza María Eugenia Arias Nallar homologó el acuerdo, declaró al imputado reincidente por octava vez y ordenó su inmediato traslado a la Unidad Carcelaria correspondiente. Además, dispuso la prohibición de todo tipo de contacto y acercamiento tanto con la víctima como con sus hijos.
El episodio investigado tuvo lugar en la madrugada del 1 de mayo de 2025, cuando la víctima se encontraba en una carpa bailable acompañada por dos amigos. Al salir del lugar alrededor de las 4:00, fueron interceptados por el acusado, quien exigió que su expareja se retirara con él. Ante su negativa, agredió físicamente a uno de los acompañantes con golpes de puño. Temiendo una escalada mayor en la violencia, la mujer accedió a retirarse con el acusado con la intención de evitar una situación de mayor gravedad.
Una vez en el domicilio del imputado, ubicado en calle Coronel Moldes, el hombre impidió que la víctima se retirara del lugar, interponiéndose físicamente en la única salida de la habitación. La mujer intentó en varias oportunidades abandonar el domicilio, pero fue amenazada con un cuchillo, el cual el agresor pasaba por su rostro y cuerpo, sin llegar a lesionarla con el arma blanca. Además, le propinó golpes de puño en el rostro, la forcejeó y la mordió en el brazo derecho, ocasionándole lesiones certificadas médicamente.
En ese contexto, familiares del agresor —presentes en el domicilio— presenciaron los hechos, e incluso intervinieron para intentar detener la agresión, sin lograrlo. La situación se prolongó hasta aproximadamente las 14:15, cuando personal policial se presentó en el lugar. En ese momento, la mujer logró salir corriendo y alertó a los efectivos, quienes la trasladaron a la dependencia policial para formalizar la denuncia.






















