La enfermedad se transmite por agua o alimentos contaminados con heces u orina de personas portadoras de una bacteria. También se debe poner atención al uso de aguas de recreación y para riego de cultivos.
El Ministerio de Salud Pública, a través del programa de Bromatología, comparte con la comunidad pautas de cuidado para un verano seguro, en prevención de la fiebre paratifoidea o salmonelosis y otras enfermedades que se transmiten por alimentos o agua.
Estas pautas tienen por objetivo disminuir la ocurrencia de casos de esas enfermedades y las complicaciones en la salud de las personas, fundamentalmente en niños, adultos mayores y personas inmunosuprimidas, que son los más vulnerables.
La fiebre paratifoidea, también llamada salmonelosis es producida por la bacteria salmonella paratyphi, que se transmite, principalmente, a través de agua y alimentos contaminados con materia fecal u orina de personas que portan la bacteria.
Cómo reconocer la enfermedad
La fiebre paratifoidea puede presentar estos síntomas:
-Fiebre
-Cefalea
-Diarrea
-Vómitos
-Dolor abdomial
-Erupción cutánea
Ante la presencia de alguno de estos síntomas, se debe consultar de inmediato en algún servicio de salud.
Cómo se transmite
La transmisión ocurre a través de las heces u orina de personas que tiene la bacteria, pudiendo contaminar el agua o los alimentos.
También puede transmitirse de persona a persona y por contacto directo con animales, ya que éstos pueden contribuir a diseminar la bacteria.
Las personas enfermas deben evitar el contacto con niños, adultos mayores y personas inmunosuprimidas.
Cómo prevenir
Para prevenir la fiebre paratifoidea y otras enfermedades que se transmiten por alimentos, es fundamental el uso de agua segura, es decir que, por sus condiciones y tratamiento, no contiene gérmenes ni sustancias tóxicas que puedan afectar la salud de las personas.
El agua segura debe usarse:
-Para beber
-Para cocinar
-Para limpiar alimentos y superficies que estén en contacto con ellos
-Para hacer hielo
-Para lavado de manos y dientes
-Para preparar jugos, infusiones, alimentos y fórmulas lácteas
Cómo obtener agua segura
Si el agua no es potable, como la de pozo u otras fuentes, hervirla durante 2 o 3 minutos como mínimo.
También se la puede tratar con lavandina, verificando que el rótulo del envase contenga la leyenda “apta para desinfectar agua y alimentos” y que el producto esté registrado en ANMAT.
Si se usa lavandina concentrada (en el rótulo dice: 55 g de cloro por litro), se debe colocar dos gotas por cada litro de agua a tratar.
Si el rótulo indica “25 g de cloro por litro” se debe colocar cuatro gotas por cada litro de agua a tratar.
Luego de agregada la lavandina, dejar reposar 30 minutos antes de consumir el agua o utilizarla para otros usos.
Mantener limpios, desinfectados, tapados y sin grietas, tanques, cisternas y otros reservorios de agua para uso doméstico.
El agua que se usa para el riego de cultivos y huertos debe ser de fuente segura. Restringir el acceso de animales. Evitar el uso de abonos no tratados.
Higiene de manos, utensilios y superficies
-Lavarse las manos con agua y jabón después de usar el baño, cambiar pañales y luego de haber tocado objetos no higiénicos.
-Lavarse las manos con agua segura y jabón antes, durante y después de manipular alimentos. También, después de tocar animales, alimentos de las mascotas o su entorno.
-Durante la preparación de alimentos, lavar y desinfectar las superficies, recipientes, utensilios y equipos de trabajo; principalmente en la elaboración de alimentos crudos como hortalizas.
-Proteger los alimentos y la cocina de insectos, mascotas y otros animales.
-Mantener los recipientes para la basura cerrados y no acumular demasiado tiempo.
-No cambiar pañales sobre la mesa donde se consume o prepara alimentos.
Alimentos seguros
-Las personas que trabajan con manipulación de alimentos para venta, restaurantes, comedores, merenderos, etc., deben recibir capacitación y contar con carnet habilitante.
-Si presentan síntomas de fiebre paratifoidea u otra enfermedad, no deben trabajar hasta obtener el alta médica.
-Las carnes rojas, de ave, huevos y las preparaciones que los contengan, deben cocinarse completamente.
-Una vez cocidos, los alimentos deben mantenerse a una temperatura por encima de los 60 grados; de lo contrario se los debe colocar en la heladera hasta el momento de consumirlos.
-No dejar las preparaciones por más de una hora a temperatura ambiente, especialmente en verano.
-Refrigerar lo antes posible los alimentos cocinados y los perecederos.
-Preparar los alimentos en cantidades suficientes para reducir las sobras. Las sobras no deberían guardarse en la heladera durante más de 3 días.
-Descongelar los alimentos en la heladera, no a temperatura ambiente.
-Los alimentos descongelados en horno de microondas deben cocinarse de inmediato.
-Consumir leche y derivados con tratamiento térmico.
-Evitar consumir alimentos cuya manipulación y conservación no sean seguras o sean dudosas.
-Consumir jugos, helados, hielo y bebidas elaboradas con agua segura.
-Lavar frutas y verduras con agua segura.
-Los pescados deben ser bien cocidos, ya que pueden provenir de aguas contaminadas.
-Consumir, siempre, productos lácteos y derivados que hayan sido elaborados a partir de leche pasteurizada.
-Si se consumen alimentos no preparados en el hogar, elegir los que estén bien cocidos, calientes y humeantes.
-Comprar alimentos sólo en comercios habilitados. Observar si se cumple con la cadena de frío. Verificar que estén protegidos del ambiente.
Evitar la contaminación cruzada
-Separar carnes crudas (vacuna, ave o pescado) de otros alimentos en todo momento: al comprarlas, al colocarlas en la heladera y durante la preparación de las comidas.
-No lavar pollo u otras carnes antes de cocinarlos, ya que se pueden propagar gérmenes en la cocina: sólo la correcta cocción destruye las bacterias.
Aguas de recreación
-Clorar el agua de las piletas hogareñas.
-Las personas con síntomas gastrointestinales no deben ingresar a la pileta.
-Evitar el ingreso de niños que tengan o hayan tenido diarrea en los días previos.
-Evitar el ingreso de niños con pañales que puedan contaminar el agua. Si se observa materia fecal en el agua, se la debe cambiar de inmediato y desinfectar bien la pileta.
-Antes de ingresar a aguas recreativas verificar las características del agua: que sea transparente, libre de materias flotantes y espuma. No debe existir suciedad en el fondo de la pileta.
-No bañarse en aguas naturales donde esté prohibido el ingreso.
Control de plagas
-Para evitar la presencia de plagas en las áreas de elaboración y consumo de alimentos se recomienda:
-Mantener estrictamente la limpieza
-Colocar telas mosquiteras en aberturas y rejillas en los desagües
-Mantener el pasto corto
-Evitar la acumulación de residuos.






















