La tensión bélica y las olas de calor pronosticadas en EEUU generan incertidumbre sobre la próxima cosecha de soja.
El precio de la soja extendió su dinámica alcista, y rozó los u$s440 por tonelada, el valor más alto desde mediados de mayo. De esta manera, aumentó en Chicago un 0,4% hasta los u$s439,73, luego de trepar cerca de 5% durante la semana pasada.
La creciente tensión bélica entre Estados Unidos e Irán reactivó la volatilidad en los mercados internacionales y provocó un alza tanto en los precios del petróleo como en los de la soja. El cierre y la disputa por el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más estratégicos para el comercio global de petróleo, impulsó las cotizaciones en las principales plazas de futuros.
En Chicago, el aceite de soja encontró un nuevo piso y empezó a aumentar, hasta alcanzar valores cercanos a u$s1.600 por tonelada, una suba de más del 5% en la semana. El precio se fortaleció en un contexto en el qué el conflicto geopolítico no es el único motor alcista: los pronósticos de olas de calor en las zonas sojeras de EEUU sumó incertidumbre sobre la oferta de la próxima campaña.






















