La caída del poder adquisitivo de los salarios. El peso de las tarifas: en marzo las familias último destinan más del 29% de los ingresos a gastos ineludibles.
La economía argentina presenta más de una grieta. De la misma manera que en materia de actividad conviven sectores dinámicos (minería, agro, energía) con otros rezagados (industria, comercio, construcción) el consumo también está fragmentado, tanto por tipo de bienes como por regiones. El Gobierno espera una recuperación, pero, y que, en función de los datos, no será pareja.
Distintos factores se conjugaron para explicar la caída en el consumo masivo, según fuentes sectoriales. Al respecto, los salarios vienen perdiendo posiciones frente a la inflación. Los últimos datos oficiales (INDEC) correspondientes a febrero muestran que el ingreso registrado del sector privado cayó 4,1% en la comparación interanual.
Desde julio pasado los aumentos acordados en paritarias no le ganan a la inflación, según datos de Synopsis. Así, entre mediados del 2025 y marzo último las remuneraciones de los trabajadores agrupados en los grandes gremios sufrieron una caída real de 4,6%.
En muchos casos el faltante se cubre mediante la descapitalización de las familias. El Indec informó que en el tercer trimestre del 2025 (ultimo dato disponible) muestran que en Buenos Aires 36% de los hogares usaban sus ahorros para llegar a fin de mes, proporción que supera el 50% en Mendoza.
La suba de las tarifas públicas ha reducido la proporción del ingreso disponible. El consumo de los hogares ha cambiado su composición en los últimos años, según señala Ecolatina. Los servicios esenciales fueron paulatinamente el destino de mayor porción del ingreso de los hogares (gastos que no son divisibles ni dejan de consumirse pese a que aumenten de precio).
A fines de 2023 los hogares destinaban el 22% sus ingresos al pago de servicios esenciales, mientras que a marzo último destinan más del 29%. Puntualmente en este mes, las actualizaciones estacionales de precios de servicios tales como educación impulsaron un crecimiento en la cuota de ingreso de los hogares destinada a estos servicios, aumentando en dos puntos porcentuales respecto a enero (27,3% contra 29,3%).
Un elemento a tener en cuenta es que el ajuste tarifario no se ha completado aún en el área del gran Buenos Aires. Se estima que, pese a los últimos aumentos, en este cordón la tarifas cubren sólo 61% costos, de donde deberían subir más de 60% para lograr equilibrio. El mayor problema se presenta en el transporte ya que el boleto representa apenas 35% de los costos, seguido por gas y electricidad con algo por encima de 70%.






















