Bosnia y Herzegovina hizo historia y eliminó a Italia y logró su plaza para el Mundial 2026 tras imponerse en la tanda de penales (4-1) en el repechaje A disputado en el gélido estadio Bilino Polje de Zenica.
Después de un 1-1 en los 120 minutos —con goles de Moise Kean para Italia y Haris Tabaković para los locales— los balcánicos celebraron su segunda clasificación mundialista la anterior fue en Brasil 2014.
Italia comenzó mejor y a los 15 minutos aprovechó un error en la salida de Bosni, Nicolo Barella recuperó la pelota y asistió a Moise Kean, que batió al arquero Nikola Vasilj para el 1-0. El equipo de Gennaro Gattuso controló el ritmo pero no logró ampliar la ventaja. A los 41 minutos, una acción clave cambió el encuentro: Federico Bastoni derribó a Amar Memić en una contra clara y el árbitro francés Clément Turpin expulsó al defensa italiano, dejando a la Azzurra con diez jugadores antes del descanso.
Con un hombre menos, Italia sufrió la constante presión local. Gianluigi Donnarumma evitó varias llegadas con intervenciones importantes y Kean tuvo una clara para sentenciar que falló frente a Vasilj. Bosnia insistió y encontró el empate a los 79 minutos: tras una gran atajada inicial del arquero italiano, Haris Tabaković aprovechó el rebote para establecer el 1-1. El ambiente se volvió infernal en Zenica, con casi 10.000 hinchas empujando a su selección en la fría noche.
El tiempo suplementario fue dominado en ocasiones por Bosnia, aunque sin definición. Italia resistió como pudo y el pase al Mundial se definió desde los 11 pasos. En la tanda, la Azzurra mostró imprecisión y solo convirtió un penal, mientras que Bosnia convirtió cuatro, cerrando la serie 4-1 y desatando la euforia local.
Impacto y contexto
Es la clasificación más importante en su historia futbolística reciente; jugarán en el Grupo B del Mundial 2026 junto a Canadá, Qatar y Suiza. La selección balcánica sumó un triunfo que potencia su crecimiento internacional y recompensó la enorme presión de su afición en Zenica.
La eliminación es un nuevo golpe para la historia reciente del fútbol italiano y es la tercera Copa del Mundo que se pierden de forma consecutiva en clasificatorias o repechajes. La derrota plantea dudas sobre el proyecto deportivo, la dirección técnica y la reconstrucción del plantel tras años de altibajos. Gennaro Gattuso y la federación italianas enfrentan ahora la necesidad de evaluar plantel, sistema de juego y camino para recuperar protagonismo en torneos de selecciones.
En Zenica la celebración fue multitudinaria y emotiva; jugadores y cuerpo técnico destacaron el trabajo del grupo y la entrega de la hinchada.En Italia las críticas y la decepción serán protagonistas en las próximas horas y días, con la prensa y la afición pidiendo explicaciones y cambios.
Bosnia y Herzegovina firmó una jornada histórica en Zenica, con determinación, fervor local y efectividad en la tanda de penales, selló su billete para el Mundial 2026. Italia, por su parte, queda frente a una nueva crisis deportiva que exige respuestas si quiere volver a competir entre los grandes en el mediano plazo.





















