El álbum está compuesto por nueve canciones que abordan el reggae roots desde una perspectiva directa y con un enfoque sonoro uniforme.
Con este disco, Fidel retoma el estilo del comienzo de su carrera solista, que inició a principios de los años 2000.
A lo largo de su trayectoria, ha experimentado con distintos géneros y sonidos.





















